Los increibles beneficios de los lácteos ecológicos o vegetales

Los beneficios de la leche siempre han sido exaltados por los profesionales médicos y nutricionistas. De ella se ha dicho que es uno de los alimentos más nutritivos y completos, entre cuyas propiedades se encuentran proteínas, carbohidratos, fosforo, potasio, calcio o vitaminas A, C y B12. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha roto este consenso y cada vez son más las voces críticas que alertan sobre los supuestos perjuicios de consumir leche convencional. Aunque los argumentos en contra son diversos y diferentes, todos parten de la misma premisa: la leche es para los lactantes y no para los adultos.

Sin embargo cabe destacar que en si la leche no es “mala” y si es importante el consumo de ella pero tenemos que tener claro que leche deberíamos tomar. La leche de vaca, por ejemplo, es una de las mas consumidas en todo el mundo pero no la mas recomendable debido a su alto nivel de aditivos químicos… Las explotaciones intensivas usan habitualmente piensos (alimento elaborado químicamente para animales) para alimentar a las vacas que contienen hormonas de crecimiento y antibióticos. Otros de los aditivos, que le dan un aspecto más blanquecino y cremoso, están relacionados con los problemas de acné, alergias o inflamaciones entre otras más, según el PCRM (Physicians Committee for Responsible Medicine).

Por eso si deseas consumir leche de vaca asegúrate de conocer el origen y que sea lo mas natural posible, es decir que la alimentación de la vaca sea de origen vegetal y que sea una leche ecológica no convencional.

Suele ser habitual que, cuando una persona consume leche de vaca, al poco tiempo tiende a sufrir síntomas como mala digestión, flatulencias y malestar estomacal. A ello se le llama intolerancia a la lactosa, y la realidad es que muchas personas desconocen originalmente que padecen este trastorno.

Esta intolerancia aparece cuando existe un déficit de lactasa durante el proceso de absorción de la lactosa en el intestino delgado, ya que ésta pasada al intestino grueso sin descomponerse, empezando a fermentar.

Todo ello se traduce en que la persona no es capaz de digerir la lactosa correctamente, lo que da lugar a gases y acidez estomacal, entre otros trastornos digestivos y estomacales relacionados.

Pero ello no significa que no se pueda disfrutar de todo el sabor y los beneficios de la leche. Existen en el mercado opciones como las leches sin lactosa. Aunque también es útil optar por otras alternativas, como es el caso de las leches vegetales.

Lácteos de origen vegetal

La moda de consumir bebidas de origen vegetal como fuente de proteínas tiene sus raíces en Asia. En la historia de la civilización asiática, las vacas no han sido nunca predominantes; por tanto, el número de personas que sufre intolerancia a la lactosa es mayor que en los países occidentales.

La producción y el consumo de sustitutos lácteos es, por consiguiente, tradicionalmente más alto en Asia que en Occidente. Sin embargo, en los países occidentales también se vive un cambio de sentido, en cuanto al consumo de leche y alternativas a la leche. Citando a Matthias Krusche: “Hasta hace solo unos años, la mayor parte de los lanzamientos de mercado de alternativas lácteas de origen vegetal aparecía en los lineales de las tiendas de Asia; pero ahora es en los EE.UU, Brasil, Sudáfrica y países europeos como Reino Unido, Bélgica y España, donde las tasas de crecimiento se han incrementado de forma considerable, y donde todavía hay más potencial de cara al futuro.

TE PUEDE INTERESAR:  Conoce 8 plantas de interior que purificarán el aire de tu casa

Encuestas dirigidas por diversos institutos de investigación de mercado sugieren que hasta 2018 el crecimiento mundial en el mercado de alternativas lácteas de origen vegetal será superior al 15% anual”.

– Leche de soja: sin lactosa, poca grasa.

Las bebidas elaboradas con soja siguen siendo populares como alternativa a los lácteos, aunque ya no son los principales impulsores de crecimiento en el segmento. Para hacer leche de soja, las semillas de soja se desvainan, se ponen en remojo y se muelen con agua caliente. La leche de soja tiene un alto contenido en proteínas y vitaminas, comparable al de la leche de vaca. 100 ml de una bebida de soja proporciona en torno a 3 gramos de proteínas; la leche de vaca tiene en torno a 3,2 gramos. Pero la leche de soja es mucho más reducida en grasa, por lo que tiene menos calorías que la leche de vaca, y no contiene colesterol ni gluten.

– Leche de almendras: la alternativa preferida

A la leche de almendras corresponde en gran parte el crecimiento global en el mercado de alternativas a lácteos de origen vegetal. Para hacer leche de almendras se mezclan almendras tostadas y molidas con agua. La leche de almendras es baja en grasa y azúcar, y por eso tiene pocas calorías: en torno a un 20 por 100 ml. Pero en 0,5 gramos por 100 ml, el contenido en proteínas es comparativamente bajo. Al igual que las bebidas de soja, la leche de almendras tampoco contiene colesterol ni gluten.

– Semillas y granos: alto contenido en carbohidratos y fibra

Las alternativas lácteas elaboradas con granos o semillas como arroz, avena, cáñamo o quinua, se parecen a la leche de vaca, pero tienen un menor contenido en proteínas y mayor contenido en carbohidratos y fibra. Las bebidas elaboradas a partir de granos y semillas tampoco contienen lactosa, y son bajas en grasa.

Las bebidas de arroz son populares gracias a su cremosidad; son las que tienen el mayor contenido en azúcar entre las alternativas lácteas de origen vegetal. Para la elaboración de las bebidas, se muele el arroz, se cuece en agua y se machaca; después de tamizar y filtrar, se añade aceite de alazor o de girasol al líquido filtrado, que lo emulsiona y refi na el sabor. El propio arroz no contiene prácticamente nada de grasa.

El contenido de proteínas en las bebidas de arroz es de 0,1 gramos por 100 ml, así que es bajo en comparación con otras alternativas lácteas de origen vegetal. Para la elaboración de bebidas de avena, que gozan de cada vez mayor popularidad entre los consumidores, los copos de avena descascarillados se muelen, se añaden al agua y se cuecen; el líquido es fermentado durante varias horas, luego se tamiza y se fi ltra.

También en este caso el líquido filtrado se emulsiona con aceite de girasol o de colza, para darle el característico color blanco de la leche.Una bebida de avena contiene aproximadamente un 1% de proteína por 100 ml, y una cantidad equivalente de betaglucano, una sustancia que ayuda a reducir el nivel de colesterol en el cuerpo humano.

TE PUEDE INTERESAR:  13 beneficios físicos y mentales que obtendrás al ducharte con agua fría

– Leche de sésamo o ajonjoli: Poderosa fuente de calcio

Las semillas de sésamo son especialmente ricas en minerales (como el zinc, hierro, cobre, calcio, magnesio, fósforo y cromo), y también aportan proteínas y grasas insaturadas como los ácidos grasos omega 6 y omega 9.

– Leche de coco: un gran potencial

Por su parte, la leche de coco tiene mucho potencial en el área de fuentes de proteína no láctea. Dependiendo del fabricante, estas bebidas, hechas de agua y pulpa de coco fi namente molida, tienen hasta 2 gramos de proteína por 100 ml. Estos productos tampoco tienen colesterol y contienen poco azúcar y grasa, y son muy bien recibidos por los consumidores, sobre todo por su cremosa textura.

No podemos terminar este informe sin compartir dos grandes alternativa a la leche de vaca convencional, hablamos de la leche de cabra y de oveja.

– Leche de cabra: regular para la dieta, excelente para la digestión

Sus propiedades organolépticas (color, olor, sabor) son ligeramente diferentes de la de vaca: más blanca, más ácida y un poco más espesa. Contiene más grasa y proteína que la de vaca, “por lo que se recomienda beber menos cantidad en comparación con la de vaca, ya que proporciona más energía”.

Es considerada por investigaciones científicas como la leche sustituta a la leche materna, que coadyuva en la recuperación de diversas enfermedades, y uno de los mejores alimentos para ancianos y niños.

Algunos estudios sugieren que uno de los principales beneficios de la leche de cabra es que puede tener propiedades antiinflamatorias. Esa es otra razón por la cual es más fácil para la gente que padece inflamación de colon, beber leche de cabra.

– Leche de oveja: Aporta gran cantidad de energia

Una de las propiedades que deberíamos conocer es que la leche de oveja es más digestiva que la leche de vaca. Como comentábamos la leche de vaca es la más consumida y es la que para nuestro cuerpo es más difícil de digerir, siendo las leches de cabra y oveja más digestivas gracias al alto contenido en triglicéridos, lo que nos proporciona un mayor valor energético, es decir, más energía para afrontar el día.

Además supera a la leche de vaca y de cabra en nutrientes, posee el 80% más de calcio que estas y el doble de grasa, aunque es más baja en ácidos grasos saturados, lo que es ideal para cualquier tipo de dieta. Es importante conocer también que es la que menor colesterol tiene y es muy rica en hierro, por lo que para personas con problemas de anemia es muy recomendable.

Cualquiera que sea tu elección, ya sea tomar leche de origen vegetal o animal, recuerda siempre consumir leche ecológica y no convencional, así apoyaras los productores orgánicos y tu cuerpo te lo agradecerá.

Si te gustó este artículo dale click en ME GUSTA y compártelo en las redes sociales:

1 COMENTARIO

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here